Enfermedades en la Infancia

¿Está su hijo con llanto frecuente y temperatura mayor a 38ºC?

ENFERMEDADES EN LA INFANCIA

Los indicadores más comunes que los bebés presentan cuando están enfermos son: temperatura mayor a 38° C, llanto frecuente y mal humor, pérdida del apetito, presencia de vomito y diarrea, dolor de garganta y erupciones (puntos rojos en el cuerpo).

Si la temperatura del cuerpo es mayor a 38º C indica que algo está mal en el organismo del bebé. Puede ser un simple resfriado, una infección, una gripe, etc., por eso se tiene que revisar si hay otro indicador y avisar al médico. Para tomar la temperatura del bebé se debe introducir el termómetro (previamente desinfectado con alcohol o agua oxigenada) ya sea en la boca, las axilas o el ano (según sea el termómetro de que se disponga) y dejar adentro por un minuto, luego leer el número donde se termina la raya de mercurio. Esto indica los grados de temperatura del cuerpo. Luego limpiarlo y guardar.

Para bajar la temperatura es recomendable: bañar al bebe en agua tibia y djarlo con poca ropa, sin exponerlo a corrientes frias.

Los indicadores más comunes que los bebés presentan cuando están enfermos son:

VOMITOS Y DIARREA
Los vómitos y la diarrea pueden deberse a muchísimas causas, pero lo importante es controlarlos rápidamente ya que el bebé puede perder mucho líquido pudiendo deshidratarse e incluso morir. Se debe entonces, dar mucho líquido en pequeñas cantidades y frecuentemente, para compensar lo que el bebé ha perdido, para esto es recomendable asesorarse por un profesional médico y aplicar estas medidas:

1. Dar suero oral.
2. Si el niño toma leche materna, continuar dándola.
3. Si toma mamadera, aumentar la cantidad de leche en la misma cantidad de agua.
4. Dar comidas suaves como sopas, arroz, galletas de soda.
5. Si la diarrea es muy abundante o se prolonga en el tiempo, consulte al medico.

RESFRIADO O GRIPE
Comienza con estornudos, los ojos le pican o se ponen rojos, prescencia de mucosidad en la nariz, dolor de garganta y poco apetito. Estos síntomas duran más o menos de 5 a 7 días, si los mismos persisten, acuda al médico.

1. Se debe bajar la fiebre y dar abundante líquido.
2. Procurar que bote la flema, para esto se recomienda sentar al bebé sobre las rodillas de la madre, en posición boca abajo y se deben dar golpecitos en la espalda para que bote la flema.

DOLOR DE OIDOS (OTITIS)
Esta enfermedad es muy frecuente durante el primer año de vida. Consiste en la acumulación de líquido en la parte media del oído del bebé. Este dolor de oído, (que se empeora cuando se le toca el oído) suele estar acompañado de fiebre y disminución del apetito.Cuando el niño presente estos síntomas, acuda al médico para que le recomiende el tratamiento para aliviarle el dolor. Es importante señalar que no se debe introducir ningún objeto en el oído, esto podría empeorar la infección.

ERUPCIONES
Son enfermedades infecciosas y contagiosas, es decir son producidas por un virus y se contagian de una persona a otra muy fácilmente. Las vacunas que son colocadas a los bebés durante sus primeros años de vida previenen en gran medida que estas erupciones no se presenten o cuando lo hacen no sean tan fuertes.

El sarampión y la rubéola son algunas de las enfermedades infecciosas que generalmente presentan algunos bebés.

Las erupciones son caracterizadas por la presencia de manchas rojas en la piel, algunas se combinan de fiebre, malestar general, poco apetito, etc.

PIOJOS Y LIENDRES
Es común entre los niños de edad escolar, sin embargo ésta infección puede dar en personas de cualquier edad.Los piojos son parásitos diminutos, que se contagian con facilidad de una persona a otra (utilizando el mismo peine o cepillo, la misma gorra, etc). Estos piojos se sitúan cerca del cuero cabelludo y se encargan de chupar la sangre, esto causa picazón y algunas veces erupciones rojizas.

Cuando el niño presenta piojos o liendres (éstos son los huevos de los piojos) se deben emplear champús especiales, pero se debe tener cuidado de usarlo de la manera que indica el médico o el frasco, ya que éstas sustancias pueden ser venenosas. Igualmente se recomienda utilizar vinagre blanco y luego con un peine de dientes delgados se sacan las liendres.

Los cepillos que la persona infectada utiliza no deben ser utilizados por otros y deben ser lavados con agua hirviendo.

(Fuente: www.unimet.edu. Centro de Investigaciones para la Infancia y la Familia, Proyecto IDRC-Canadá con la colaboración de CONICIT. Mayo 2009)